The Farmer’s Corner: Winter 2020 / Esquina de Agricultores: Invierno 2020

SAM TAFOLLA SR., Building and Grounds Maintenance Supervisor 

(Spanish translation to follow/traducción en español abajo)

Editor’s note: Farmer’s Corner is a photo-essay that spotlights the behind-the-scenes of farming from the grower’s vantage point. For this feature, we focus on Sam Tafolla Sr., the Hudson Valley Farm Hub’s building and grounds maintenance supervisor who has been working on the property since 2000. Sam grew up in the Rio Grande Valley in South Texas where his father owned a small cotton farm. Growing up, he and his six siblings not only picked cotton at their family farm, but also spent summers clipping onions in Michigan, New Mexico, and Colorado. He followed his wife Sylvia and her family to the Hudson Valley where they were working on what was then Gill Farms. Here he shares his memories of farming in his youth, and what he loves most about agriculture and the Farm Hub.

Sam and Sylvia Tafolla share a passion for farming and the land.

“My dad was a farmer and he used to grow cotton and vegetables like tomatoes, squash and cucumbers. When we got out of school for the summer, the field work would start and we would clip onions. The crew leaders—the people who find people to work in the field—they’d call my dad and say, “Hey, we got work.” The work might have been in Michigan, Colorado, New Mexico—it could have been anywhere.

We used to get in the back of the truck as kids and my Dad would drive and drive. There was a part of Mexico where the Rio Grande River comes in. We used to live alongside the river in the U.S. side because we couldn’t find housing, so my dad would station his truck there. That’s where we would live, that’s where we took showers, that’s where my mom cooked. We’d sleep in the back of the truck in the open air, and from there we packed up everything and we went to work every day. Back then we thought it was fun because we were young and we wouldn’t get tired. Those are memories that I hope we never lose. 

I ended up working here at the farm through my wife Sylvia’s family. Sylvia and I came to help her father and brother for a season. Now here we are almost 20 years later. I turned 62 in this February and all our lives as far as I am concerned we were in agriculture, because when we were kids we used to work out in the fields.

I have always loved working here. I admired the way the corn would grow and the rest of the vegetables that we would harvest. The vegetables were so plentiful and always very good.

Zucchinis from Sam and Sylvia’s garden.

I’ve had my own garden for about three years. What I really like about having the garden is that some people here in the office don’t have time to have a garden. I invite people to go and pick, and to me that’s part of giving something to other people who don’t have the luxury of having a garden. Everyone is welcome. Growing vegetables and sharing – that’s what stays with me the most. That’s why I have a garden – I like the interaction with the other people. I also like to see what my hands can grow and see what my hands can do. I’ve most enjoyed growing tomatoes. Everybody likes tomatoes—especially if you can go out grab one and bite right into it. It’s nice to see what comes out of the ground after you take care of everything. You see so much of what you put into it, and what comes out – the fruits of your labor.”

–As told to Amy Wu

 

INVIERNO 2020: SAM TAFOLLA SR., SUPERVISOR DEL EQUIPO DE MANTENIMIENTO

Nota del Editor: Equina de Agricultores es un reportaje fotográfico que muestra el trabajo de agricultura que se hace tras bastidores, desde el punto de vista del agricultor. Esta vez, nos enfocamos en Sam Tafolla Sr., supervisor del Equipo de Mantenimiento de Hudson Valley Farm Hub que lleva trabajando en la propiedad desde el año 2000. Sam se crio en el Valle del Río Grande en el sur de Texas, donde su padre tenía un pequeño rancho de algodón. Durante su infancia, él y sus seis hermanos no solo recogían algodón en el rancho de su familia, sino que también se pasaban los veranos cortando cebolla en Michigan, Nuevo México y Colorado. Él siguió a su esposa Sylvia y su familia a Hudson Valley, donde trabajaron para lo que en aquel entonces se conocía como Gill Farms. Aquí, él comparte sus recuerdos del trabajo de agricultura que hizo en su juventud y lo que más le gusta de la agricultura y de Farm Hub.

Sam y Sylvia Tafolla comparten una pasión por la agricultura y la tierra.

“Mi papá era agricultor y cultivaba algodón y vegetales como tomates, calabacines y pepinos. Cuando salíamos de la escuela para las vacaciones de verano, el trabajo del campo empezaba y teníamos que cortar cebollas. Los líderes de equipo –la gente que busca personas para que trabajen en el campo— ellos llamaban a mi papá y le decían, ‘Oye, tenemos trabajo’. El trabajo podía ser en Michigan, Colorado, Nuevo México –podía ser en cualquier sitio.

Nos subíamos a la parte trasera del camión cuando éramos niños y mi papá conducía por un largo rato. Había una parte de México donde entra el río de Río Grande. Nosotros vivíamos al lado del río, en el lado estadounidense, porque no encontrábamos vivienda, así que mi papá estacionaba su camión allí. Ahí era donde vivíamos, ahí era donde nos duchábamos, ahí era donde cocinaba mi mamá. Dormíamos al aire libre en la parte trasera del camión y, desde allí, empacábamos todo y nos íbamos a trabajar todos los días. En aquel entonces, lo considerábamos algo divertido, porque éramos jóvenes y no nos cansábamos. Esos son los recuerdos que espero nunca perder.

Terminé trabajando aquí en el rancho por la familia de mi esposa, Sylvia. Sylvia y yo vinimos a ayudar a su padre y a su hermano durante una temporada. Ya han pasado 20 años y seguimos aquí. Cumplí 62 años en febrero y todas nuestras vidas, para serte sincero, nos hemos dedicado a la agricultura, porque cuando éramos niños, trabajábamos en los campos.

Siempre me ha encantado trabajar aquí. Yo admiraba la forma en que crecían el maíz y el resto de los vegetales que cosechábamos. Los vegetales eran tan abundantes y muy buenos siempre.

Calabacines del huerto de Sam y Sylvia.

Hace ya tres años que tengo mi propio huerto. Lo que me gusta de tener el huerto es que algunas personas aquí en la oficina no tienen tiempo para tener un huerto. Yo invito gente para que venga y recoja, y para mí eso es parte de dar algo a otras personas que no tienen el lujo de tener un huerto. Todo el mundo es bienvenido. Cultivar vegetales y compartirlos –eso es lo que más se queda conmigo. Por eso es que tengo un huerto –me gusta interactuar con otras personas. También me gusta ver que mis manos pueden cultivar y ver lo que pueden hacer mis manos. He disfrutado cultivar tomates. A todo el mundo le gustan los tomates –especialmente si puedes agarrar uno y morderlo así fresco, de una vez. Es lindo ver qué sale de la tierra después de que te ocupas de todo. Ves todo lo que le dedicas y lo que te da de vuelta –el fruto de tu esfuerzo”.

–Como se le contó a Amy Wu